“Columnas de opinión” publicadas los martes de abril a octubre del 2009 en la fenecida página cultural del hoy impresentable diario Peru21.
(selección)



Julia

tres barreras tres barreras
y una noche oscura

salté una barrera

dos barreras dos barreras
y una noche oscura

salté una barrera

una barrera una barrera
y una noche oscura

salté una barrera

En los últimos años varios amigos me han dicho: ¡Tienes que conocer a mi abuela!, casi siempre en animadas conversaciones en fiestas particulares. De ellos sólo dos me la han presentado. En realidad yo ya había tenido el gusto de conocer a Julia Ferrer. Me habían prestado Gestos, una antología de sus poemas publicada por tRpode Editores en el 2004, y me atrapó su sensibilidad de paraíso perdido, su sabiduría del instinto, documental de la naturaleza mágica y sus gestos sutiles y fulminantes. Por esa época un amigo músico me habló de su abuela y me prestó sus cuadernos con dibujos, cartas, una foto de Marlene Dietrich en El ángel azul y poemas inéditos. Fue un privilegio desentrañar su caligrafía. En Cusco pude conocer a su hija Laura y conversamos sobre Julia, independiente y trotamundos, hermosa y bibliotecaria. En el valle me recostaba a leer su poesía de ser vivo que vibra entre los significados, personal, intransferible y libre mientras sucedía un terremoto que no sentí.

el hombre está suspendido
de una estrella cualquiera
sus zapatos caen
en el lugar imprevisto

Su estrella en el paseo de la fama está aún por ser develada pero las huellas de sus manos están ya marcadas sobre la tierra.




Viñetas desde La Paz

Siempre resulta estimulante asistir a eventos organizados por jóvenes, más aún cuando los ves moverse y confraternizar en un país que recién conoces. Asisto con varios amigos al Séptimo Encuentro de Viñetas de La Paz. Se desarrolla acorde a la hora peruana pero los participantes y asistentes tienen la mejor energía. Conocimos a Liniers y a Mike Diana. El segundo es un artista de culto visceral y grotesco que sufrió censura y hasta una breve condena en prisión por obscenidad gracias a las estúpidas acusaciones del sector ultrareligioso y conservador de California. Jesús Cossio presentó Rupay, libro de comics basado en episodios reales de la época de violencia política.
Bolivia exhibe una movida comiquera efervescente. No es raro ver a la dependienta de una bodega leyendo historietas, y hay bibliotecas dedicadas enteramente a este arte, como C+C. Jorge Pérez presentó Trulópolis 4, su último engendro delirante, en un pub donde tocaron bandas bolivianas, como los enmascarados del psycho surf Surfin Wagner y la banda invitada peruana Moldes, que rockeó con altura acompañada por una bailarina australiana con cabeza de cerdo.
No hemos presenciado manifestaciones, sin embargo las paredes están cubiertas de graffitis de contenido político, ingenioso y ácido cuando son firmados por el colectivo feminista anarquista Mujeres creando.
El cielo es hermoso y despejado. Mañana iremos a ver lucha libre, probablemente junto a nuestros anfitriones Maque y Nolus. Comeremos salteñas y beberemos Paceñas. Pasaremos aquí el domingo 10 así que mami, aprovecho para declararte mi amor públicamente.




Niños cíclopes

La semana pasada un diario expresionista alertó con fotografías de impacto en primera plana el nacimiento de los espantosos bebés cíclopes que anunciaban el fin del mundo. Al día siguiente, sin respiro, el alumbramiento de una niña jirafa amenazó con quitarnos el aliento nuevamente. ¿Serían los mismos estudiosos que presentaron al virus AH1N1 como una de las 7 plagas del Apocalipsis?
Recordé a la dulce Lakshmi, niña de cuatro piernas y cuatro brazos que nació en la India el 2005 y fue recibida con júbilo como la reencarnación de la diosa.
Para algunos es el fin del mundo cuando sus propios cuerpos se mutan por el paso del tiempo. Para otros, el comienzo cuando pueden costear una transformación como un cambio de sexo, aunque otros pongan el grito en el cielo.
Este escenario fascinaría a Diane Arbus, mítica fotógrafa devota de los seres deformes por su humanidad extrema.
La polémica perfección genética garantizaría una regulación de la especie decepcionante para la multiculturalidad y el entretenimiento. Los directores de los diarios chicha no serían parte de esta etapa seguramente y el sensacionalismo no sería lo mismo.
Lo más sorprendente es que alguien crea que una sola persona puede cambiar el mundo como lo conocemos, así sea el Mesías, el anticristo, un líder político o un pobre bebé deforme.
Ahora que bien sabemos que la tierra la estamos acabando entre todos y que un foco encendido hace una diferencia, que protagonizamos los programas que vemos y nos la pasamos consumiéndonos en redes sociales. En el 2006 la prestigiosa revista Times eligió como personaje del Año a “You”, o sea a ti y a mí, a todos, sensacionales consumidores y generadores de información.
Veamos qué freak puede superarnos este año.




Postales de Lima

En La bataclana y el baile del vientre, performance realizada y registrada en El averno en 1999 Elena Tejada Herrera cercena sus largas tetas caídas mientras un colaborador ataviado a la clásica usanza de los vendedores del parque universitario (globos en la retaguardia y la vanguardia) baila al ritmo de un tambor. Es desopilante y precario. Por si alguien lo ignora “bataclana” es la palabra favorita de Magaly para condenar a una mujer de sexualidad evidente. En realidad este epíteto designa a una mujer de la vida alegre, dama de la noche o demás eufemismos que nos salven de la demanda por agravio.
En Burping superwoman (Nueva York, 2006) Elena camina por las calles de Chinatown disfrazada de Mujer maravilla y tras agitar su capa con un grácil giro exclama: Superwoman! y lanza un supereructo dedicado a los atónitos transeúntes. “una supermujer tiene el poder de romper la etiqueta de una dama” parecen enunciar los gases que su garganta expele.
El primer video puede verse en la exposición Postales de Lima, selección de la colección del MALI. El titulo surge de un proyecto de Gilda Mantilla: una serie de postales que retratan la Lima menos representada (y ese es el común denominador de las obras más interesantes, como el paradero desconocido de Alfredo Márquez), el encuentro “císmico” de arquitecturas diversas, llantas apiladas en una avenida de vulcanizadoras, fachadas de loceta con ventanas polarizadas. Me pregunto si en el futuro estas nuevas estampas serán vistas con el mismo cariño con que los ancianos añoran la Lima que se fue. Si extrañaremos las construcciones de “mal gusto” si desaparecen, reconociéndolas y aceptándolas como nuestra nueva identidad chicha, limonada y mestiza.
Mientras tanto podemos lamentar la desaparición del espacio La culpable de Barranco y Martín Olivos en Los olivos, colectivos de arte que generaron muestras e intercambios en los barrios que los acogieron.




Sobre héroes y tumbas

Extraño leer Sobre héroes y tumbas por primera vez. Recuerdo claramente que Ernesto Sábato es un mago, científico escritor que convirtió mis trayectos en una habitación cerrada, con un dragón argentino encerrado en una princesa. En ese tiempo me convertí en un fantasma con su nombre, mi identidad era una ficción dictando a los controladores Alejandra Vidal Olmos, pasajes de transporte interprovincial firmados por su sombra. Propongo un brindis por Matilde, la bienamada esposa de Sábato, por salvar la monumental novela de las llamas y convencerlo de publicarla en 1961. Quiero leer Sobre héroes y tumbas por primera vez, como cuando Guillermo me la entregó con una advertencia que olvidé enseguida y sostuve el volumen durante todas las comidas, llenándome de Martín, Bruno y Alejandra, una obsesión voluntaria y disciplinada. Delirando y acurrucándome con el Informe sobre ciegos. Queriendo hablar de la suerte con el invidente vendedor de cachitos del parque Kennedy, cerrando los ojos para leer mejor. Terminando el libro con la boca abierta esperando una puerta. -Vengo de El túnel y “Sobre héroes...” ya se consumió, dije a quien podía ayudarme.-Ahora te toca Abbadón, el exterminador. Y el mismo Miliki me lo dio, pero no pude. Estaba encerrada en el mirador y no pude entrar. Ahora Molly y Chicho lo están leyendo, aún no llegan al Informe sobre ciegos y estoy esperando porque esa oscuridad desordenada es lo único que recuerdo nítidamente. Y siento una pequeña envidia porque quiero volver a leer ese libro, pero por primera vez. Buscaré la adaptación a historieta que hizo Alberto Breccia del referido Informe mientras resuelvo ese problema.




Maquina describir

Nada es verdad, todo está permitido. Las máquinas de escribir son agentes secretos que se activan con veneno para insectos. Es un efecto kafkiano, dice el exterminador esparciendo el polvo por la ávida superficie de su rostro pálido. Paul Auster también tiene una relación muy estrecha con su máquina de escribir. “Máquina de escribir”, menudo nombre para un bicho mutante. Burroughs no es una máquina de escribir. Queda comprobado en el obituario de su mujer que tampoco es Guillermo Tell. Pero probablemente el bicho de El almuerzo desnudo es él, así como William Lee, el protagonista de la polémica novela encarnado por Peter Weller en la película que David Cronenberg hizo en 1991 pero yo recién vi el martes pasado. Si alguien es un bicho mutante in this picture ese es David Cronenberg, replica Burroughs en un arranque de lucidez. Y David filma una mosca radioactiva, más tarde arma un arma con huesos de pollo. Para El almuerzo marca de memoria el número de Animación y diseño de criaturas y ordena anfitriones sexualmente viscosos y activos para la Interzona. ¿Dónde estás ahora William Lee? ¿En qué lado de la cama? Gracias David por los cortes impredecibles, necesitábamos un agujero negro para escapar de la despiadada cartelera y tú has disparado en nuestra cabezas. Clasificado R por lenguaje surrealista, erotismo bizarro y exhibición de drogas que no existen. Extermine todo pensamiento racional. ¿Es la escritura un trip ordenado y corregido? -No, responden tajantes los disciplinados estacionarios. ¿Qué diferencia la ficción de la alucinación? La conciencia de la creación o la creación de la conciencia. Claro que no contaré el final de la película.




Hablemos de cine

A veces parece que el cine no transcurre en las modernas salas de los multicines, llenas de canchita salada y comerciales de coca cola, donde es común escuchar, en plena proyección, a una persona contándole por celular a otra que está en el cine.
Me permito arremeter nuevamente contra la cartelera local para abrazar las pequeñas iniciativas románticas que semana a semana calibran sus proyectores y desempolvan clásicos y experimentos nunca antes vistos a través de un haz de luz. Los lunes Mario pasa temerarios e inspirados ciclos en un aula de la Universidad Cayetano Heredia. La universidad César Vallejo presenta Ver o no ver, alumnos de la Católica, San Marcos, la U de Lima, el Centro de la imagen, entre otros, proyectan buen cine. ¿De qué otra forma podríamos presenciar el extraño fenómeno llamado el Rayo verde y saber que hemos encontrado el amor, o tratar de entender los créditos finales del último sueño de David Lynch? Es difícil condenar al “inteligente de tu padre” cuando las distribuidoras nos obligan a elegir entre los piratas y Piratas del Caribe 4, y silenciosamente el Pasaje 18 se convierte en la vía subterránea más amada de Lima, maravilla admirada por los forasteros.
Mientras tanto la sacrificada comunidad peruana de cineastas se divide frente a dos proyectos de Ley de fomento al cine propuestos por distintas bancadas. Hasta el momento el congreso parece inclinarse por una que resultaría más beneficiosa para los distribuidores y exhibidores que para los productores y cineastas. En estas circunstancias suenan razonables las voces que sugieren una asamblea pública para que todas las partes involucradas tomen parte de esta decisión, crucial para un cine que empieza a ganar reconocimientos.




Oda a Jim Henson

Pocas escenas tan conmovedoras como Caponata, el gran pájaro de andar lento y ojos tristes cantando “It`s not easy being green” en el homenaje a Jim Henson días después de su partida en 1990. A pesar su deceso los Muppets siguieron adelante, investidos con la humanidad y carisma que les confirió su Dios, un titiritero de barba risueña.
Fundó la localidad de Plaza Sesamo, para impartir cultura preescolar: números, colores, preparar un león con zanahoria rallada de melena.
Nos presentó amigos de extrañas especies en el Show de los Muppets, encabezados por la rana René y su novia la diva cerdita Piggy.
Su reino se extendió hasta la piel, la Grecia antigua y más allá con El narrador de cuentos, fantástica serie de tv, con actores y guionistas reconocidos. Como niño en los noventa sentías que nunca te habían ofrecido un producto de lujo como aquel, anhelabas una conversación con ese perro (con voz de Henson), el poético halo que circunda todo portal mágico bañaba cada episodio, otorgándole una textura de inconsciente que se repetiría en sus posteriores películas. Su don de llegar a la caja negra del espectador es lo único que podría explicar el poco reconocimiento a su influencia en el imaginario visual y las películas de acción profética que son pan de nuestros días.
Yo perdí los brumosos recuerdos de mi primera pesadilla y/o mi primer sueño este año, al ver “Laberinto” y “El cristal oscuro”. Esas imágenes que venían a mí como un enigma impertinente provenían de ahí: los atardeceres encendidos, la conjunción de 3 soles, los niños con rasgos de roedores, las musarañas que lanzaban sus cabezas como si jugaran camotito; todo cubierto del velo de la fotografía, del pasado, del misterio de un hombre amado por cientos de marionetas.




El Suicida completo

Los adolescentes que frecuentaron el Kaos y el Averno en tiempos subterráneos y paseaban achoradamente orondos, cómplices del desaliño punk del boulevard de Quilca, antes de ser recuperado por las autoridades municipales, amaban con toda su furia a Leuzemia, P.T.K., Aeropajitas, Héroe inocente, Psicosis y demás bandas que los invitaban a divertirse insalubres y libres, destruyendo la distancia entre la tierra sombría y el escenario con un salto. Estos príncipes del licor barato tenían un lugar especial en su corazón para Rafo Ráez, el tierno, loco y locuaz antropólogo trovador y rockero que cantó mejor que nadie las vivencias de estos jóvenes que, provenientes de los rincones más alejados y de los más cercanos, construían una identidad común y sin distinciones.
“Y bailó, y bailó, como nunca jamás/ y cantó al bailar, como nunca gritó/ era un manicomio/ donde no había noción ni había mal.” Una de las mejores canciones del “Suicida de 16” es por unanimidad La inocencia primaria del diablo, un manifiesto de afirmación que termina en una reveladora soledad.
Inaugurando la serie de conciertos “Por favor rebobinar” Rafo interpretó el viernes pasado este querido disco en short y camisa. Los fans poguearon una vez más con canciones de amor, pogos intensos donde puede usted extraviar desde un zapato hasta el corazón. En Youtube se encuentran videos caseros del chico subte a su chica con “Cuánto de mí es sólo tu voz encarnada en mí” de fondo. Melodías andinas místicas nos transportan a “Celtar, en otra galaxia”. Sí, adolescentes del Perú, si están leyendo esto, apaguen sus aparatos electrónicos y apoyen a la escena local, la verdad está allá afuera.




Indisciplina queer

“Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.”
El libertador Simón Bolívar se transforma en la Bolívar y el célebre rebelde Tupac Amaru en la versátil Tupi en la exposición de Javi Vargas Sotomayor “La falsificación de las Túpac” que se presenta en la Alianza Francesa. La virilidad (delicado asunto) de nuestros héroes peruanos es mancillada con sombras para ojos y lápiz labial. Como explica el artista, esta muestra “propone cuestionar, y desestabilizar, el status de las representaciones hegemónicas, buscando mostrar las categorías en tanto modelos culturales, cuyas representaciones pasan por un circuito de política, producción, regulación y consumo; confrontándose al poder de las representaciones patriarcales y militaristas.”
Su apuesta se inscribe dentro de la reflexión “queer”, (in)disciplina o teoría que escapa a la definición y surge como un cuestionamiento insurgente a las nociones tradicionales de identidad y género. Sostiene que la orientación e identidad sexual están condicionadas por construcciones sociales, crecemos con preceptos generalizados acerca de qué es ser hombre o mujer, nos obligan a encajar en categorías: heterosexual, homosexual, bi, trans. Los activistas queer se oponen a que sus cuerpos sean objetos controlados y normativizados por el Estado, retomando el fascinante concepto de biopolítica. Es una lucha de rebeldes y libertadores que defienden la tolerancia y la diferencia.
El jueves Frau Diamanda, la drag queen más activa de Lima y dj Juka presentarán el espectáculo Porno stars. Esperemos que la resonancia que los gays obtienen en la crónica roja se traslade a sus creaciones.




Con otro particular

Sentada en la silla negra de cuero mirando encandilada la luz blanca, disfrutando del ambiente de edén semi cama de las visitas al dentista divisé mi nombre en la lista de espera para la edición aumentada de “Grandes personajes excéntricos”, librillo mexicano de segunda mano, colección Duda semanal editorial Posada SA, adquirido en la sección antigüedades del mercado de Surquillo. Literatura menor, sin duda, en la línea de la revista Muy interesante o de las típicas secciones Sabía que…? Pero el Mundo loco no pierde vigencia, y siempre una sorpresa es un buen regalo.
Es difícil determinar qué es una excentricidad en su usual acepción de: fuera de lo común, extraño y sobre todo, excesivo. Lo familiar nos resulta normal aún cuando nuestra familia pueda ser disfuncional. Seres como Susy Díaz o Mario Poggi se ganan la vida con excesos calculados y tantos otros buscan llamar la atención para trascender de alguna forma. Pero en esta publicación la inclusión de los personajes es incuestionable: charlatanes inventores fabuladores que engañaron a las cortes europeas, un hombre que convivía con los animales y falleció al prenderse fuego a la camisa con intención de quitarse el hipo. En el siglo XVIII algunos millonarios ingleses contrataban “ermitaños ornamentales”, hombres bien remunerados por permanecer durante un tiempo determinado encerrados sin más que libros y frugales alimentos. Al contárselo, mi amiga Lana se lamentó por la discontinuidad de esta práctica ya que ella hubiera sido una ermitaña excelente. Luego me contó sobre una fracasada convención de viajeros del tiempo. Cuando sea millonaria la contrataré y compraré mi propia silla de dentista para meditar. Finalmente todos somos partículas de particularidades.




Fiestas

Wendy Sulca y Dani Umpi entraron de la mano al escenario. Ella, estrella adolescente de Youtube, vestía una pollera rosada espectacular, con lentejuelas y barbies bordadas entre laureles dorados. El escritor y músico uruguayo se declaró su admirador sincero, ella le hizo ingenuas preguntas sobre el libro que vino a presentar y juntos entonaron La tetita. Gran parte del público no los conocía pero sonreía atestiguando el curioso intercambio. La sala estaba repleta, después de la cultura pop seguían los ritmos negros con María del Carmen Dongo y su grupo Manomadera en la Feria del libro, que fue una fiesta en fiestas patrias. Miles asistieron al Circuito mágico a adorar al líquido elemento y al Parque de la Muralla a ver al payaso tonero, comer dulces limeños y bungy jumping para los más pequeños. Celebro el espíritu que se va forjando más que la bandera que por ley flamea. La voluntad de congregarse, a pesar del frío, en los espacios públicos que ofrecen atracciones sencillas para compartir con la familia y los extraños, de asistir masivamente a cualquier evento cultural con apertura e interés, apoyando la producción nacional. Lo cual puede ser indicador de reactivación económica o del éxito de las campañas piscosociales y gourmet. Citando a Cecilia Barraza: el orgullo o amor por la tierra que habitamos es amor por nosotros mismos. Y si ese amor propio evita la fuga de talentos, la discriminación, la corrupción y otras cosas que todos sabemos, esperemos que pronto ningún aguafiestas diga que no hay nada que celebrar.




Desnudismo en el cielo

Hoy es un día especialmente hermoso, pero dejemos reposar la coyuntura y hablemos de algo que desconocen. ¿Cómo me empezó a gustar Bryan Adams? Sucedió una noche, entramos al Miami beach escoltados por el gordo jalador que pregonaba “a sol la barra”. Y, aclaro para los niños, no se refería a un dulce sino a algo más oscuro que el Triángulo dark: un club nocturno inclusivo y sin reservas, cavernoso punto de encanto de misios beodos solitarios y libidinosos. Ahí fui con varios amigos hace un par de años, tomamos asiento con gran jolgorio, debimos parecer un sketch de la Loca escuelita porque a los demás no les hizo ninguna gracia. De pronto, tras varios anuncios y pifias del auditorio, pero de pronto, salió una mujer regular en lencería con pedrería y juego de luces incluido bailando una canción que decía: “Oh thinking about all our younger years/ There was only you and me/ We were young and wild and freee…”. Digo regular porque no era alta ni baja, gorda ni flaca, bonita ni fea, era una “x”, o 2 cuando se restregaba contra la primera fila y se despojaba de sus prendas con sensualidad y convicción. Y en un mágico giro resultó, lo creímos todo: su belleza, las guitarras, el erotismo de la balada rock, el ronco entonar de Bryan Adams. Coqui y yo descubrimos que sabíamos la letra de Heaven o un ángel ochentero nos la sopló al oído y brotaba. Admiré a esa desnudista por su valentía, por lo que habría pasado en su vida para llegar a esa coreografía, por su habilidad para transformar su realidad deslucida en una fantasía. Sin sol ni barra, en la penumbra y sin nada. De cercado de Lima al centro del corazón, nos miramos y riendo coreamos “I'm findin' it hard to believe we're in heaven”.




Hombre en la luna

De un tiempo a esta parte la humanidad demuestra un romanticismo ejemplar a la hora de celebrar aniversarios, no olvida una fecha. Este año se cumplen 40 años del Internet, el festival de Woodstock y el alunizaje. Una placa, firmada por el ex presidente de Estados Unidos Richard Nixon, se exhibe en la luna. En ella se lee: Aquí, unos hombres procedentes del planeta Tierra, pisaron por primera vez la Luna en Julio de 1969 D.C. Vinimos en son de paz en nombre de toda la humanidad.
¿Pueden creerlo? Ignorando objeciones de los incrédulos fundamentadas en la flamante bandera de estrellas blancas, se conmemoró la llegada del hombre a la luna, tras 8 días, 3 horas, 18 minutos y 35 segundos de viaje a bordo del Saturno V. La relevancia de este hecho ustedes la juzgarán.
Mucho se ha escrito sobre esta hazaña. Hoy quisiera compartir el ameno relato de Rafael Untiveros (8 años).

Aldrin: Vamos a la luna
Armstrong: Ya, hay que decirle al presidente para ir.
Al: Rápido hay que subir a un micro que nos lleve hasta palacio.
Ar: ¡Vamos a ese! Uy. Se pasa.
Al: No, ya lo hice parar.
Ar: Sube rápido que se nos viene la noche.
Al: ¿Cuánto falta?
Ar: Falta poco.
Al: ¿Aquí es?
Ar: Sí, ¡baja rápido! Ya nos llega la noche.
Al: Pregúntales a los guardias si se puede pasar.
Ar: Ya, ¿se puede pasar para hablar con el presidente?
Al: ¿Qué te dijo?
Ar: Me dijo que sí, dice que podemos entrar ¡corre!
Al: Señor presidente, ¿se puede ir a la Luna?
Presidente: Sí, ya lo tenemos listo todo para ir a la Luna.
Ar: ¿Podemos ir aurita?
Psdte: Sí.
Ar: Entonces vamos
Conteo: 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0
Ar: ¡Adiós!
Al: ¡Adiós!

Más historias como esta en la antología “Lenguaje y Expresión de los Niños” editada por Retablo de papel en 1973.




Cucucurto!

En un tugurio distendido, bajo el sol de cuatro pisos tres voluptuosas inmigrantes derraman aceite caliente en “La máquina de hacer paraguayitos” de Washington Cucurto (cabe destacar que este libro tiene tapas de cartón recolectado por cartoneros, con los créditos pintados a colores por los miembros de la cooperativa Eloísa Cartonera en Argentina, que inspiró a la editorial peruana Sarita cartonera. Disponibles en diversas librerías, las publicaciones de nuestra Sarita incluyen autores destacados como Bellatín, Reynoso, Aira y el mismo Cucurto, fabricante pionero de libros artesanales en el barrio de La Boca.).
No conozco a Santiago Vega pero creo que conocí a Washington Elphidio Cucurto.
Cuando hace varios años fui a Buenos Aires a presentar mi primer libro junto a otras figuras del Álbum del universo bakterial, tuve el ambiguo placer de conocer a excelentes poetas gracias a mi querido Arturo. Yo estaba en un permanente estado de shock poético que me hacía poco sociable así que aproveché para no decirle nada. No recuerdo mucho de aquel encuentro, además de ese clásico desayuno de churros con café y su sonrisa afable de quien desayuna en casa entre amores volátiles de mulatas dominicanas y panameñas que oyen cumbia y salsa sensual desenfundando respetables curvas, encendiendo escándalo y coloquial candombe en el yotibenco para satisfacción del lector.
Novelista, editor y poeta, quien es ya un mito, quien se ha hecho de un nombre con el nombre tan sonoro que se hizo, Cucurto corteja bellezas de las islas con un romanticismo poco-ético, da clases de clase baja con clase inimitable. Esto es barrio.




Si se puede

Sí, el nivel de la ortografía es cada vez peor. Hay erratas en libros de reconocidas editoriales, en los diarios, en paneles publicitarios del Estado (“Si se puede”), en la pizarrita del menú, los stickers de la combi, pintas en baños públicos y en los mails de los amigos. Esto último puede justificarse, no sólo porque son amigos sino porque la comunicación actual es acelerada, descuidada y desenfadada. Si en persona “hablamos” mutó a “alaos”, es comprensible que en el ámbito de la comunicación cotidiana escrita “que” termine en “q” y se coman las comas y la h desaparezca. Lo importante parece ser que el mensaje llegue de inmediato ya que las nuevas generaciones somos cyborgs con emociones, escribimos mensajes de texto mientras caminamos sin caernos. Nos acercamos al lenguaje binario, así xD expresa gran felicidad y (((o_o))) significa “estoy temblando de frío” según el diccionariosms.com.
En una plática contemporánea el emisor no envía un mensaje: el sms envía un msje.
Desconectándonos, considero primordial sin embargo, ser conciente de las omisiones y errores en nuestras emisiones. Sería lamentable que Vallejo escriba en Trilce “Fallo bolver de golpe el golpe” y los chicos de hoy piensen que está bien. Mayor traspié pensar que está mal. Hombres como César han peleado a puño y letra hasta ganar el derecho de bolver el golpe de esa manera. Eso es romper las reglas con conocimiento y goce. Quebrarlas por ignorancia no tiene gracia, nos desgracia. El camino equivocado es válido si conduce a un lugar nuevo. Por ejemplo, no es divertido descubrir que alguien formula una pregunta en el último momento? Espero que no nos equivoquemos.




Asociaciones libres

Me pregunto si el concepto de mal gusto apareció por primera vez en un anticuado código de censura con el propósito de fiscalizar estéticamente el mal comportamiento.
Los críticos y el público conservador se escandalizan o vapulean a John Waters tal como los residentes moralistas de Baltimore ponen el grito en el cielo al descubrir una congregación de adictos al sexo, una red de estrafalarios fetichistas que abarca todos los ámbitos del antes sosegado suburbio que habitan en A dirty shame. No importa cuántas estrellas le otorguen los que se creen administradores del cosmos, Waters nunca ha ocultado su naturaleza trash y los desechos son íntima parte de nuestra naturaleza.
En esta película un ama de casa se vuelve una depravada hilarante tras sufrir una contusión cerebral en un accidente de auto. “Una contusión es una cosa terrible de desaprovechar” dice el sanador sexual Ray Ray, como si un golpe en la cabeza pudiese activar una facultad dormida.
Esta idea, disparatada en la lengua de Johnny Knoxville, cobra un sentido siniestro en el caso de Ulrike Meinhof, líder de la Fracción del Ejército Rojo en Alemania, que se suicidó en su celda en 1976 tras ser condenada a cadena perpetua por actos terroristas. Recientemente sus hijas (ambas periodistas) revelaron que el comportamiento violento de Meinhof pudo deberse a una lesión sufrida producto de una intervención quirúrgica fallida. Su personalidad cambió desde entonces y al parecer la magnitud del daño pondría en debate hasta qué punto esta mujer era responsable de sus acciones.
Como dicen los cobradores de combi más dulces: cuidado con la cabeza. Las asociaciones libres escapan a cualquier control.




Burbujas con la boca

-¿Qué hacen en la calle en un día tan terrible?
-Almorzando, por el Festival de Poesía de Rosario.
-Ahh… ¡son poetisas!
-Poetas- precisamos Tania Montenegro y yo. Él porfía y concluye con un pasmoso “el hombre es hombre, la mujer es mujer, donde manda capitán no manda marinero”.
-Bueno, usted conduce- le digo al taxista que se abre paso entre un ejército de gotas de lluvia. Silencio y proseguimos animadamente.
Antes de almorzar estuvimos en la cárcel. Fue mejor de lo que imaginé: la actitud de los presidiarios, su presentación personal y sobre todo, su poesía nos hizo sentir acogidos y agradecidos de compartir los resultados del taller que se desarrolla desde el 2001 en la Unidad de detención N.3 de Rosario, Argentina. Los poetas “libres” éramos un arcoiris de pasaportes, el micrófono hizo un círculo, pasando por Chus Pato, Ernesto Lumbreras, José Kozer, Diana Bellesi, Nikola Richter, Cristian de Nápoli, Kurt De Boodt, entre otros. Finalizada la lectura conversamos y disfrutamos de un modesto ágape. Unos reclusos me pidieron el mail y se los di. ¿De qué otra forma salir sino por medio de alguien más? Entrar en un cuerpo libre aunque ocupado. Al que me pidió el número de teléfono no, alegó que no me iba a secuestrar y le expliqué que no doy mi número tan fácil, más allá de la inocencia.
Comparto un fragmento de “Fusil de burbujas”, un poema de Fabián Silva, que volvió voluntariamente para leer ese día, pues ya goza de libertad: “Este fusil que diseñé, / a modo de arquitectura mágica, /es mi satisfacción y desenfreno/ ante cualquier tipo de pared”. El fusil del poeta es una rosa, o una burbuja en Rosario.




Sobremesa de letras

En la sobremesa de la experiencia rosarina y contemplando las nubes del regreso pensaba que un festival o encuentro internacional es, visto desde adentro, como un reality show: qué pasa cuando un grupo de extraños provenientes de distintos lugares y culturas convive de pronto con intensidad. Además de acudir a actividades públicas, desayunar, almorzar y cenar juntos, chocolateados siempre de modo que el azar de la silla vacía te invita a departir con todos, con dispar suerte cada vez. Ejercitas entonces tus volubles habilidades de socialización, tomando en cuenta que -como dijo mi abuelita- representas a tu país. Es un honor resultar encantadora bajo esa premisa, aunque a veces no conectes y te concentres en el plato principal (una opción vegetariana te hace algo marciana en Argentina). Es recomendable no emplear la expresión “qué paja”.
Sin embargo tu tenue grado de ocasional marginalidad es una broma comparado con el de aquellos que no entienden nada, los algoparlantes que pasan la velada siguiendo la charla con la mirada, como a un partido de pinpon en chino, a menos que algún cortés les hable en inglés. El traductor es el proceso de revelado tras el cual emergen las imágenes de los poemas recitados. Así sucedió con Tomi Kontio, finlandés de ojos aguileños y lectura parsimoniosa, destacado autor de versos (sensibles como la luz de la mañana), novelas y cuentos para niños, que tuvimos el placer de comprender.
Kurt de Boodt fue otro caso, un belga divertido y dadá que habla el idioma de los peces y cumplió años en plena lectura. Prueba de que para entendernos tan importante es la atención como la imaginación.




Visitando la municipalidad

Involuntariamente sabios Los adolescentes cantaban: En la vida pasan cosas que uno nunca las entiende. Este axioma resulta preciso al referirnos a ciertas medidas municipales. Hace unos días una amiga editora me contó apenada que la Feria del libro Ricardo Palma no se realizará este año en el parque Kennedy como de costumbre, por la negativa de la comuna de Miraflores a ceder el área, por motivos “urbanísticos y ambientales”. La Cámara peruana del libro ha apelado sin éxito a esta decisión, temiendo que afecte la asistencia al tradicional evento, que cada año se beneficia del alto tránsito e inmejorable ubicación del parque.
Guiada por la curiosidad y ejerciendo mi derecho ciudadano me apersoné a la municipalidad de Miraflores. Me remitieron a la oficina de Relaciones públicas. A la pregunta ¿Por qué ya no se realizará la Feria en el Parque Kennedy? La respuesta fue: Porque ahora será en el Vértice del Museo de la Nación. A la repregunta: ¿Pero por qué se muda al Vértice? La respuesta fue: Porque la Cámara del libro no aceptó la alternativa de montarla en el Estadio Manuel Bonilla. Afinando el tono de “descubriendo el mundo” que adopto instantáneamente al relacionarme con instituciones burocráticas osé reformular mi consulta. Un segundo funcionario intervino entonces defendiendo el concepto de Parque público como lugar de paseo y recreo para vecinos, visitantes, niños y ancianos. La Feria del Libro, acorde con esta visión, perturba la tranquilidad y el ornato.
Los que entendemos los espacios públicos como escenarios ideales para el intercambio cultural y construcción de identidad en comunidad tenemos más preguntas.




El Club Silencio

Escuché un chiste esta tarde en la radio de un taxi: ¿Cuál es el colmo de un sordo? -Que en su velorio se haga un minuto de silencio. Hice un minuto de silencio por el chiste y me quedé pensando que a veces es mejor dejar que otro hable, o que otro haga silencio. Y la unión de estos opuestos puede ser echarse a leer. Alguien habla en silencio y lo escuchas atento. David Lynch busca sumergirnos con su libro “Catching the big fish. Meditation, consciousness and creativity”. El genial cineasta nos introduce a la meditación y a su propia vida (inseparables desde que vibran en el Campo unificado) con una sencilla parábola: “Las ideas son como peces. Si quieres atrapar un pez chico, puedes quedarte en la superficie del agua. Pero si quieres coger al pez grande debes ir más profundo.”
Los fans del director de Mulholland drive y Eraserhead, que adquieran este libro buscando pistas para desentrañar sus films más crípticos hallarán que la única recomendación (y única explicación) que comparte es la Meditación trascendental. Meditar como un medio para expandir la conciencia, relajarte y aceptar al azar como un cómplice más en el desarrollo de tus proyectos. Cuando la racionalidad cede paso a la intuición puedes leer sus películas como la mirada de alguien que te observa desde el otro extremo, en la misma habitación. Las obras de Lynch, en su mayoría, son como rompecabezas cuyas partes no forman una sola imagen, pero encajan perfectamente. Se lo percibe pleno y feliz porque nunca se ha limitado al inicio, nudo y desenlace. Apuesta por lo ilimitado, vive de sus sueños y los comparte. Termina deseando paz y reconforta, no aspira a reina de belleza.




Dos puntos y una línea debajo…

…encerrados en un círculo. Así somos.
En Understanding comics, Scott McCloud en caricatura, hace un tour semántico por el arte de la historieta. Así como la música conecta físicamente con las pulsaciones y el cine aprovecha el efecto de la persistencia retiniana, el cómic apela a nuestra capacidad de reconocernos en lo que vemos. Como expone McCloud, frente a la representación gráfica más básica de un ser humano (dos puntos y una línea dentro de un círculo), no podemos evitar ver a una persona y sentirnos representados por ese ícono. Incluso distinguimos rostros en los artefactos eléctricos, las nubes, etc. Basta con encontrar los ojos. Lo atribuye a que somos antropocéntricos. Es probable. Como sea es muy divertido.
En una secuencia deliberada de imágenes yuxtapuestas, reflexiona sobre la identidad como un concepto que se traslada al mundo exterior, donde es percibida por los sentidos. La identidad y la manera en que la exteriorizamos es un tema real y fascinante, cómo expresamos la personalidad a través de lo visible puede ser un arte o motivo de terapia. Veíamos en casa este programa sobre chicas que quieren ser modelos y nos burlábamos de las que lloraban en el cambio de look y se aferraban a su pelo largo. A primera vista es vanidad pero en realidad afrontan un conflicto (menor, claro) de identidad. Luego de la transformación viene el proceso de reconocerse, aceptar el cambio y asumirlo como una nueva versión de ellas mismas. Esa profesión exige ese desapego: su apariencia expresará la identidad del cliente. La de ellas persiste en el lenguaje corporal, que ha de ser su arte. La mirada y el caminar.

antimateria
Un ejemplar extraño
Indivisible
Mi niña veneno
Textos diversos
Superdemokraticos
Unión poema comercial
Columnas de opinión